El gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, está viendo que las cosas en Veracruz se están poniendo color de hormiga y decidió sacar su siguiente movida del libro de Donald Trump: blindará la frontera de su estado por seguridad.
Con el mismo tacto que el mandatario gringo, el gober de Oaxaca dijo que esta medida sirve para evitar “el efecto cucaracha”. Neta.
Eso sí, no todo fue en mal plan. A pesar de que tiene un idea bien innovadora para tener a oaxaqueños y veracruzanos juntos pero no revueltos, dijo que se solidarizaba con todo lo que está pasando —particularmente lo sucedido en Minatitlán— el gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García, “para que tenga la fuerza y entereza para enfrentar a los grupos criminales”.
Si todo sale como Alejandro Murat lo tiene planeado la región del Papaloapan estará completamente vigilada, o sea, lugares como Tuxtepec, Loma Bonita, San José Cosolapa y San Miguel Soyaltepec tendrán seguridad reforzada.
Sostengo la reunión de la Coordinación para la Construcción de la Paz en Oaxaca, en compañía de integrantes del @GobiernoMX, la @SEDENAmx, el @GobOax y la Sria. Técnica @KarinaBaronO; fortalecemos estrategias y acciones de seguridad en beneficio de la población oaxaqueña. pic.twitter.com/L0MluJ8Wyj
— Alejandro Murat (@alejandromurat) 22 de abril de 2019
Es más, anunció que participarán las fuerzas policiacas y también los militares.
Lo malo es que el gober de Oaxaca no anunció exactamente cuándo pondrá en marcha este avanzado plan de control de seguridad pública y tampoco si tiene planeado extenderlo a algunos de los otros estados vecinos.
Mientras, que se cuiden los de Guerrero, Puebla y Chiapas… ¡CHUSMA, CHUSMA!