Con el historial de amistades (narcos y políticos) que se carga el gran JC Chávez, quién no pensó “no se la van a acabar los que mataron a su hermano”. Y parece que la idea pasó por la cabeza del excampeón, pero contra el impulso de venganza, preferirá irse por el lado de la justicia y esclarecer el asesinato de Rafael El Borrego Chávez con los recursos que proporcionan las autoridades.
“Lo digo abiertamente, tengo amigos de toda clase, narcotraficantes, políticos, porque soy una persona pública (…) Todo mundo ha querido ayudarme, decirme, darme pistas para ir a chingármelo. Yo lo que les he dicho es que no, vamos hacerlo todo bajo la ley, porque no quiero que el día de mañana me vayan a involucrar a mí o decir ‘Julio lo mandó matar’”.
JC Chávez: “Hay que unirnos. Parece que no hay Gobierno. Hoy fue mi hermano, mañana puedo ser yo” https://t.co/zdtE5JZ1Th pic.twitter.com/QMZzaDNGmb
— Sin Embargo MX (@SinEmbargoMX) 27 de junio de 2017
Entrevistado para Grupo Imagen, el exboxeador dio más detalles sobre el homicidio de su hermano, ocurrido las últimas horas del pasado domingo. De acuerdo con Chávez, El Borrego entregó 3 mil pesos a sus agresores, quienes entraron a su domicilio, ubicado en Culiacán, Sinaloa. Sin embargo, el dinero no fue suficiente para los delincuentes. No se sabe si hubo forcejeos, pero de los cinco disparos que en total se detonaron, tres fueron a dar a la cabeza del hermano del expugilista.
Me encargaré de que asesino de mi hermano nunca salga: #JCChávez (@Jcchavez115) https://t.co/rCyDXYtIa1 pic.twitter.com/HpyIb68CPm
— Milenio.com (@Milenio) 28 de junio de 2017
“Es muy triste, le duele a uno que se muera de esa manera un hombre como yo, que también se dedicaba a salvar vidas”, dijo Chávez, quien tras lo sucedido recordó que El Borrego dirigía un centro de rehabilitación para jóvenes con problemas de adicciones. “El Borrego era una persona buena, que en los últimos años se dedicaba a su centro de rehabilitación ahí ayudaba a mucha gente y era una persona buena, una persona conocida que todo mundo lo quería porque ya tenía varios años con el centro de rehabilitación y apoyando a muchísima gente”.
En las últimas declaraciones que ha ofrecido Chávez, señaló que el FBI le avisó que él y su hija estaban en la mira de secuestradores, lo cual comunicó a las autoridades locales de Tijuana y gubernamentales de Baja California. Ambos gobiernos “se han hecho pendejos”, acusó el exboxeador, disculpándose después, ya que sus palabras fueron producto de la impotencia que siente ante la situación.
Información: Proceso, La Jornada, Noroeste