Actualmente hay varios trágicos factores que están contribuyendo a un desequilibrio en la naturaleza. El calentamiento global ha provocado el registro de temperaturas demasiado altas, cosa que además provoca el calentamiento del mar y el derretimiento de los polos, lugar en donde los animales nativos mueren de hambre. Pero desafortunadamente no es lo único: los niveles de basura en los diferentes ecosistemas han provocado verdaderos daños en los animales, a veces hasta genéticos.
Y para comprobarlo, a las crudas pruebas nos remitimos.
Recientemente, la asociación ambiental con sede en Reino Unido, Blue Planet Society, compartió en redes sociales la imagen de un pez celacanto con una bolsa de papas fritas en el estómago. De acuerdo con el portal IFLScience, la organización confirmó que la fotografía fue tomada originalmente en 2016 por un pescador indonesio, pero no se había hecho viral como esperaban.
Unchanged for 400 million years, even the ‘living fossil’ coelacanth isn’t immune from our trash. Not the best advertising for @LAYS. #plasticpollution #plasticfree pic.twitter.com/AFpy8OdSkr
— Blue Planet Society (@Seasaver) 8 de agosto de 2018
Además de que es extremadamente preocupante que los peces estén alimentándose de la basura que flota en el mar, hay que mencionar que este tipo de peces, los celacantos, es una de las especies más extrañas que existen en la actualidad. Se han mantenido prácticamente sin cambios por más de 400 millones de años, estamos hablando de más de 160 millones de años antes de que aparecieran los primeros dinosaurios.
Pero tristemente no ha sido el único caso
El New York Times reportó que un cachalote muerto fue encontrado en la costa sureste de España a finales de febrero de este año. Es escalofriante saber que tenía casi 30 kilogramos de basura en su estómago e intestino.
El animal medía caso 10 metros de largo y fue arrojado por la marea a una playa en Cabo de Palos, en el municipio de Cartagena, en la región de Murcia. Todavía ni siquiera había alcanzado la edad adulta pero ya tenía un peso de 6.5 toneladas.
En la necropsia, le encontraron bolsas de basura, costales de rafia, botellas, trozos de redes, cabos, etc.
En otro lado del mundo, en Estados Unidos, ‘Cacahuate’, una tortuga galápago de Florida, sufrió una deformación física al quedar atrapada en basura.
De acuerdo con la BBC, al andar paseando por un río se enredó en una red (de esas que utilizan para mantener seis latas juntas). Quedó tan atorada que nunca más se pudo liberar. Afortunadamente no murió por esa causa, sin embargo su cuerpo creció y se tuvo que adaptar al plástico.
Nueve años después cuando fue encontrada y llevada al zoológico de San Luis Potosí, en 1993, su caparazón tenía la forma de un reloj de arena.
Los osos polares, en la región Ártica, tienen que buscar comida entre literalmente bolsas de basura.
¿Qué más tendremos que ver para tomar conciencia del daño que estamos causando en las especies con las que compartimos planeta?