Como están las cosas en estos momentos es necesario que tengamos algo de justicia en este mundo. Y viendo que esto no saldrá de ninguna autoridad gubernamental tal vez lo mejor sea ponernos a llorar.
Pero donde la justicia siempre prevalece, es en la corte de la Juez Judy, programa de televisión que nos ha traído casos desgarradores que ni la Srta. Laura podría resolver.
En uno de sus último casos, una disputa sobre un pequeño perrito tuvo al mundo comiéndose las uñas. Por un lado, un hombre reclamaba la posesión del perro que se le había perdido, del otro lado una señora decía que había comprado al cachorrito en la calle.
Viendo que la evidencia no era suficiente, la honorable jueza dejó que el perro dejará claro quién era su legítimo dueño.
¡Aleluya! La justicia se ha hecho presente. No se puede negar la alegría del perrito al reencontrarse con su dueño.
Y bueno, tal vez esto no sea suficiente para que volvamos a tener fe en la humanidad, pero siempre es bonito ver a un perrito contento.