El partido entre el Hapoel y el Maccabi Tel Aviv ha tenido que ser suspendido en la noche de este lunes gracias a que, de nueva cuenta, la violencia se apoderó del terreno de juego, cuando un grupo de aficionados entraron a golpear a un futbolista.
Mientras Eran Zahavi, jugador del Maccabi, se disponía a cobrar un tiro de esquina, un detractor burló la seguridad de las gradas y comenzó a intentar golpearlo, situación de la que el futbolista no salió bien librado ya que el árbitro lo expulsó por defenderse de las agresiones.
Todo esto sacó de quicio a este hombre y a su entrenador, quienes amagaron con dejar el juego si no se hacía algo. Pero antes de cualquier cosa, una estampida de hombres saltó las vallas de seguridad y comenzó a golpear a elementos de la policía y uno que otro jugador.
El partido fue suspendido de manera definitiva minutos más tarde, se detuvieron a poco más de 10 agresores y ya se ha abierto una investigación acerca de lo sucedido en la Liga Israelí.