La pandemia de coronavirus ha impactado en el sistema económico y de salud en nuestro país. El consumo del tabaco es un hábito que mezcla estos dos rollos —salud pública y economía— y ha tenido cambios desde el inicio de esta epidemia. ¿Cuáles son? De acuerdo con el Inegi, las ventas de tabaco disminuyeron 45 %.
“Esto obedece obviamente a factores múltiples pero creemos que en buena parte significa el que la gente tiene mejor adherencia a esta indicación de no fumar con el telón de fondo que representa la epidemia del COVID-19“.
La cuarta comorbilidad asociada a las muertes por #COVID19 es el tabaquismo. Una persona fumadora tiene más del doble de probabilidad de morir si se infecta con el virus SARS-CoV-2. 1/2 pic.twitter.com/khZLZCGRdA
— Hugo López-Gatell Ramírez (@HLGatell) August 31, 2020
Esta fue la información que compartió Gady Zabicky Sirot, jefe de la Comisión Nacional Contra las Adicciones (Conadic), en la nocturnera del 30 de agosto, donde el equipo de la Secretaría de Salud (SSa) compartió más datos sobre los cambios en el consumo de tabaco.
Los riesgos de fumar tabaco en medio del COVID-19
“Una persona que fuma tabaco o vapea tiene más riesgos de infección (…) y de progresión, complicaciones e incluso la muerte por el COVID-19″.
Luz Myriam Reynales, jefa del Departamento de Investigación sobre el Tabaco del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), explicó que con la pandemia las complicaciones para los fumadores son mayores —de por sí, fumar tabaco ya acentuaba los riesgos de daños en el sistema respiratorio.
¿Por qué? Ahí les va:
“Las personas que están fumando o son vapeadoras tienen un daño. Es decir, la primera barrera de vías respiratorias altas del sistema ciliar, tienen un daño a nivel del epitelio respiratorio y eso hace que los virus penetren mucho más fácilmente y produzcan un mecanismo de tormenta, de citoquinas, de sustancias y que haya un proceso inflamatorio“, detalló la jefa del INSP.
Al analizar este mecanismo —molecular y celular—, el INSP observó que los pacientes que son fumadores tienden a tener complicaciones y ahí es cuando aparece el síndrome de dificultad respiratoria, que a su vez hace necesaria la hospitalización y que se recurra a los cuidados intensivos.
Doble riesgo
En China y Europa se ha estudiado la relación que hay entre el riesgo de fumar y tener una complicación por el coronavirus.
Y en los metaanálisis, se llegó a la conclusión de que el tabaquismo “produce el doble de riesgo de progresar, el doble de riesgo de agravar su enfermedad, incluso legar a la muerte”.
En el caso de Estados Unidos, se ha analizado que no sólo quienes fuman tabaco pueden tener más riesgo de ser positivos a COVID-19. Los fumadores de cigarros electrónicos también están en ese cuadro de riesgo.
Ahora, si se combina estas dos maneras de fumar, la posibilidad de contraer una infección es de hasta nueve veces.
De acuerdo con Luz Myriam Reynales, estos datos ayudarán a los sistemas de salud en la estrategia de prevención a nivel poblacional en nuestro país —pues la cuarta comorbilidad relacionada con los fallecimientos por COVID-19 es el tabaquismo, según la SSa.
Aquí en México —nada más como contexto— hay cerca de 15 millones de fumadores, 1.3 millones de adolescentes fuman tabaco y estos se ubican principalmente en la zona norte, centro y occidente.