La higiene es una de las cosas fundamentales en la vida de cualquier persona, tanto que cualquier olor “raro” que detectemos en nuestro cuerpo nos puede poner a sudar en frío como si se nos hubiera aparecido la mismísima Llorona. ¿O a poco nunca has entrado en pánico cuando vas camino a la escuela/oficina y de pronto te das cuenta de que olvidaste ponerte perfume o desodorante?, peor tantito cuando eso te sucede y estás en camino a ver a la persona que te trae cacheteando las banquetas. ¡El horror, hermano!
Y cuando a uno le pasa eso se las ingenia para arreglar el desperfecto. Ya sea que pases por una taquería y pidas que te regalen un limón o compres unas toallitas aromatizantes en cualquier farmacia, la misión de ocultar un olor raro no es muy complicada que digamos. A menos que seas la señora de la que te vamos a hablar a continuación, quien en un intento desesperado por oler bien entró a una tienda de conveniencia para untarse Fabuloso en sus partes intimas y el cuello. ¿Aplicando el “por si me agarra, por si me besa y por si se pasa” o qué hace?
Esto ocurrió en una tienda ubicada en Poza Rica, Veracruz. Las cámaras de seguridad del lugar captaron cómo una señora entró, tomó una botella del limpiador de pisos y se fue a la parte de atrás del establecimiento para untarse un poco del líquido -que a ojo de buen cubero parece ser de lavanda- en sus partes íntimas y el cuello. Acto seguido, la mujer deja la botella en un estante, es decir, no se lo lleva ni paga por el producto. ¡No salió bien abusada!
🚨 ¡Aunque sea uno de Avon! 🚨
Se roba un fabuloso y se lo unta en sus partes íntimas 😏🔥😈 pic.twitter.com/PAEitVa8jt— AnonymusSinCensura (@anonymus_sin) 27 de febrero de 2019
Claro que como era de esperarse, el video se viralizó en redes sociales y ha causado burlas de todo tipo a la señora, ya sea por su decisión de oler a lavanda, la razón por la que recurrió a un producto como el Fabuloso y no el pinol o bien, porque se vio bien gandalla abriendo un producto y no pagando por él.
Sean peras o manzanos, esto sólo nos queda claro que siempre hay que asearse, que no está de más cargar con un perfumito cuando salgamos y que es importante tener una buena higiene. O a lo mejor la doñita sólo quería hacer feliz a la nariz de alguien, porque de que esos limpiadores huelen bien bonito, sí huelen bien bonito.